SANDRA PÁMANES, DURANTE LA CONFERENCIA “POR UNA MAYOR PARTICIPACIÓN POLÍTICA DE LAS MUJERES” DE LA ORGANIZACIÓN SUMA.
Amigas y amigos,
Agradezco la invitación para participar en este foro.
Acciones como estas “suman” para la construcción de un mejor entorno que favorezca el tema que hoy nos ocupa: la participación política de la mujer. Hoy más que nunca, en todos los sectores de la sociedad existen mas y mas mujeres que sobresalen en su labor política, académica, social y empresarial, distinguiéndose en la acertada toma de decisiones y en su labor transformadora.
Quisiera iniciar mi participación mencionando un hecho indiscutible. Más de la mitad de los ciudadanos en edad de votar son mujeres y menos, mucho menos de la mitad de los candidatos a puestos de representación popular corresponden al género femenino.
Simplemente hay que mirar la elección del domingo pasado. De tres gubernaturas en disputa, sólo en una había una mujer como candidata a la máxima magistratura de un estado. Ya ni hablar de las candidatas a diputadas y/o alcaldías.
Somos más de la mitad de la población en México. Esto no hay quien lo contradiga. Incluso ahora – ya somos más las mujeres inscritas en estudios de nivel básico. Estamos creando lo que sin duda será una generación de mujeres altamente preparadas.
Nuestra sensibilidad es quizá nuestra mejor arma. Nuestra condición de mujeres, ahí donde nos ha tocado crecer, nos ha hecho altamente receptivas a las necesidades cotidianas.
Existe una fuerte evidencia en relación a que nosotras, las mujeres, mientras más seamos asignadas o electas a cargos públicos, -en todos los niveles, lo cual incluye los de primer nivel- aumentamos considerablemente la formulación de políticas que enfatizan la calidad de vida y que reflejan las prioridades de las familias. Esto es así porque somos sensibles a ello, porque tenemos una conciencia especial.
El compromiso del PAN por fortalecer la presencia de la mujer en la toma de decisiones es tal, que lo tenemos bien registrado en nuestros estatutos y lo hemos elevado a rango de Secretaría dentro de nuestra estructura interna, con lo que garantizamos que todos los comités estatales cuenten con un área responsable de promover e impulsar la participación política de la mujer y generen los cuadros necesarios para ocupar posiciones desde las cuales se escuchen y se atiendan programas y proyectos para lograr una mayor participación.
Sin embargo no podemos quedarnos en el halago y conformarnos con lo que se ha logrado. Es cierto que sociedad y partidos políticos hemos avanzado en el tema, sin embargo tenemos que reconocer que aún falta mucho por hacer.
Nuestro partido así lo ha entendido y ha sido impulsor de la participación activa de la mujer en la vida pública desde diferentes trincheras.
Baste mencionar que aquí, en Nuevo León, el Partido Acción Nacional fue uno de los primeros en buscar mayor participación de las mujeres cuando esto era impensable allá por 1967 en la figura de Doña Norma Villarreal de Zambrano, llegando a convertirse en un ejemplo histórico a nivel nacional erigiéndose como la primer alcaldesa en todo el país electa de manera democrática; o más recientemente a través de la creación del Instituto Nacional de la Mujer, creado durante el gobierno del ex Presidente Vicente Fox y fortalecido por nuestro Presidente Felipe Calderón.
Pero esto no debe verse como una concesión o un favor por parte de quienes detentan el poder y tienen la facultad para decidir el devenir de nuestra sociedad.
Estos logros son el resultado de la larga lucha que miles de mujeres de todas las condiciones han realizado incansablemente para ser reconocidas en el ámbito público y privado haciendo que su voz se escuche y atienda.
Por ello es lamentable que hoy, en pleno siglo XXI, sigan persistiendo en nuestro país prácticas en donde la bandera de la equidad es usada sólo para lucro político o durante tiempos electorales.
Por eso, amigas, esto debe de llevarnos a todas y todos los que nos dedicamos a la actividad pública a una reflexión seria del tema y a trabajar en lo que nos hace falta como sociedad.
Para nosotros está claro que la equidad de género se fomenta con educación y la participación política se logra con libertad. Sólo en la medida que en nuestra sociedad se inculquen y formen a las futuras generaciones con valores como la no discriminación, la igualdad y el respeto se estará transitando hacia una sociedad más justa e igualitaria.
Para ello es imperativo empezar por asumir el rol que nos corresponde en la coyuntura histórica. Debemos asumirnos como las grandes promotoras del cambio que México requiere.
Debemos creer en nuestro talento, en la necesidad de aprovechar nuestras capacidades para ampliar nuestros espacios de participación; debemos creerlo ya.
Mención especial en esta tarea merecen aquellas mujeres que son cabeza de familia y madres solteras. Son ellas quizá el eslabón más débil y al mismo tiempo el que debe tener mayor reconocimiento público, pues no sólo asumen su papel de formadoras de los futuros líderes sino que además son la base de nuestra pirámide para retomar los valores que se han perdido.
En el PAN estamos trabajando en la construcción de un Nuevo Futuro para Nuevo León que incluya a mujeres y hombres de bien.
Un futuro donde las mujeres podamos recuperar lo mejor de nuestro pasado y darle una visión de futuro.
Quiero felicitar a todas las mujeres que están hoy aquí, a todas ustedes que hicieron el esfuerzo por estar aquí, porque
están interesadas en trabajar por un mejor México.
En el PAN reconocemos los difícil que es para una mujer ser candidata, ser funcionaria, qué es conseguir un empleo, lo difícil que es sacar adelante una familia, esta desigualdad la debemos de erradicar, la cultura machista generada, la cultura que no valora, que no empodera a la mujer mexicana debe cambiar, debe desaparecer de la República Mexicana. Es por ello que nos sumamos a este esfuerzo que no observa ni distingue colores partidistas, si no que conjuga esfuerzos, une objetivos y nos motiva un bien común, y eso amigas y amigos, es la mejor forma de obtener mejores resultados.
Enhorabuena a todas, segura estoy que el resultado de este esfuerzo de formación integral, nos llevará a todos los partidos políticos aquí reunidos a refrendar nuestro compromiso con el impulso de la participación de la mujer en la política y, sobre todo a lograr más y mejores espacios para nosotras en la toma de decisiones.
Saludamos una iniciativa como esta y les deseamos el mejor de los éxitos.
Muchas gracias.